martes, 14 de junio de 2011

Naru + amigo-cobaya + aburrimiento en clase = Ida de pinza

Hola a todoooss!!! Aquí os dejo lo que pasa cuando la gente se aburre en clase. La mano que sale en la foto es de un amigo (Clic aquí para ver los dibujos de Pyron) y el dibujo de la pistola es mio xD. Porque el aburrimiento no existe en compañía de los amigos.
Un saludo
Naripa666@gmail.com - Tuenti: Mangaka Dibujos Comic



P.D. Vamos a aplazar la fecha de entrega para el concurso (clic aquí para ver las bases de éste) ya que hasta ahora poquísima gente nos ha mandado trabajos. Esperemos que os animéis a participar y, a poder ser, informéis a más gente a la que le pueda interesar. Para dudas, sugerencias, mandar vuestros trabajos y demás.... podéis contactar con nosotros a través de:

1. Nuestra dirección de correo electrónico: Naripa666@gmail.com
2. Nuestro tuenti: Mangaka Dibujos Comic

Responderemos en breves a vuestros mensajes. Un saludo.

domingo, 12 de junio de 2011

"El ángel del Diablo" - Naru (3ª parte y última)

EL ÁNGEL DEL DIABLO - Parte 3 (Texto protegido por Save Creative)

Tras terminar de leer se acercó a la chimenea y echó la carta al fuego. Se quedó mirando hasta que la avivada llama  la redujo a cenizas.

-         ¿Así está bien, madre? – dijo girándose lentamente y dirigiéndose al animal, que la miraba intrigado.

Acto seguido un fuerte olor a azufre supuró por el viciado ambiente de la estancia haciendo que Leonor y Helen torciesen el gesto molestas por el hedor.

-         Cuanto tiempo – susurró una voz grave proveniente de una enorme grieta que, como por arte de magia, se había abierto en el suelo.

La temperatura comenzó a subir hasta el punto en que madre e hija se sintieron bruscamente mareadas.

-         Tú… ¡¡tú me has engañado!! – gritó la tenebrosa voz al tiempo que una enorme y fuerte garra salía de la grieta, arrastrando a Helen, sin ninguna dificultad, hacia el infierno.

Leonor no supo cómo reaccionar. ¿Qué debía hacer? Se sentía débil, inútil. Su madre, atrapada en el cuerpo de un lobo, aullaba. Fruto del bien y el mal, ¿quién ganaría? Algo se apoderó de ella, sintió como si mil demonios se desprendiesen de su cuerpo, el cual comenzó a arder. En su mente aparecieron más y más runas, símbolos que no pudo evitar recitar. A medida que hablaba todo se volvía más negro. La voz de Lucifer ahora era más débil. El mismo demonio gritaba pidiendo auxilio. Leonor ya no veía a su madre ¿dónde estaba? Contuvo las ganas de correr a buscarla y siguió concentrada, reproduciendo cada mensaje en forma de runa que nacía en su cabeza. Su voz se alzó y su cuerpo ardió más ferozmente.

-         ¡¿Lo sientes?! ¡¿Lo sientes ahora, padre?! ¡Fusión del bien y del mal! Soy el ángel y el demonio, el poder neutro… Ya nada puedes hacer... ¡Fuera de mi reino! – gritó Leonor percatándose de su gran potencial.

El fuego cesó reduciendo todo a cenizas, excepto el libro que su madre le había entregado, cuya portada había cambiado tras la lucha y que ahora ponía “todo sobre la magia neutral”.
Lucifer, molesto por haber sido derrotado por su propia hija (con quien pretendía compartir su poder y sus obligaciones), regresó al infierno, dispuesto a dejarla supervisar la tierra.
Leonor caminó hasta Helen, por quien no sentía nada, ni cariño ni odio (como por el resto del mundo, ya que la neutralidad, en todos los aspectos, corría por sus venas). Helen, volviendo por última vez a su antigua forma humana, abandonó su cuerpo repleto de quemaduras para ascender hasta el firmamento, desde donde observaría a su hija eternamente.
Leonor, en cambio, a pesar de sus repentinos cambios de personalidad (unas veces abundando el bien y otras veces el mal), permaneció en la tierra instruyéndose, gracias al libro de la neutralidad, para asegurarse en cada momento de que el bien y el mal convivían en perfecta armonía.

miércoles, 8 de junio de 2011

"El ángel del Diablo" - Naru (2ª parte)

EL ÁNGEL DEL DIABLO - Parte 2 (Texto protegido por Save Creative)
-         “Todo… sobre la… magia… negra” – terminó leyendo, en voz alta y con dificultad, a medida que lo iba traduciendo.

Lo abrió cuidadosamente y, en el mismo instante en que lo hizo, unos peculiares símbolos comenzaron a adornar su piel. Leonor, sorprendida, miró al lobo con cierto temor y vio que las runas que se habían dibujado en su antebrazo tenían la misma forma que la mancha que se hallaba en el costado del animal.

-         “Familia” – leyó rápidamente sin falta de mirar la tablilla que contenía la equivalencia de cada runa.

Se fijó en el libro, que estaba repleto de dichos símbolos, los cuales pudo leer sin problema alguno. La primera página empezaba hablando sobre la historia de la magia negra. Pasó a la siguiente y descubrió un sobrecito que llevaba escrito su nombre. Lo abrió inquieta y comenzó a leer:

>> Para Leonor:

Si estás leyendo esta carta significa que yo ya no estoy contigo. Sé que pensarás que te abandoné por voluntad propia, pero pronto descubrirás que todo tiene una explicación. En primer lugar quiero pedirte que quemes esta carta cuando termines de leerla, pero grábate a fuego lo que te escribo. Empezaré por el principio, cuando  tú todavía no habías nacido.
Yo, cuando tenía tu edad, padecía una enfermedad que, muy lenta y dolorosamente, estaba acabando con mi vida. En un desesperado intento por vivir salí a la calle dispuesta a encontrar a alguien que pudiese curarme pero, en lugar de ello encontré un libro: el libro que ahora tú sostienes en tus manos. En ese momento un cuervo majestuoso apareció y, dejando caer un trocito de papel al suelo, me comunicó a través de éste que era el diablo y que tenía algo que ofrecerme. Él y yo acordamos que, si él me concedía la vida eterna, yo concebiría una niña que, con el tiempo, se convertiría en su mano derecha. Pero para el diablo eso no era suficiente porque, lo que en realidad le importaba, era que el libro fuese escondido en un lugar seguro y que en el momento oportuno llegase a tus manos. Te escribo esto, sin conocimiento suyo, minutos antes de mi transformación, puesto que, una vez más, Lucifer me la ha vuelto a jugar ya que se le “olvidó”  mencionar que pasaría mi vida eterna en el cuerpo de un lobo blanco. Justo como el cuento que te contaba antes de dormir cuando eras niña, ¿lo recuerdas? Aquel que hablaba sobre la verdadera identidad de los lobos blancos de la zona, que en realidad son almas errantes.
Esta carta es importante. Es una carta de advertencia porque eres su elegida. Te verás obligada a luchar, a elegir entre la parte que te une al mal y la que, por el contrario, solo tiene bondad. Sé que elegirás el camino correcto.

Helen, tu madre. <<


martes, 7 de junio de 2011

"El ángel del Diablo" - Naru (1ª parte)

Hoy, como primera entrada perteneciente a la categoría "literatura" subimos uno de mis últimos relatos: "el ángel del diablo". Lo subiremos en 3 o 4 partes (una cada día) para que no sea tan pesado de leer. Esperamos que os guste, que os animéis a leerlo y, sobre todo, a opinar con total libertad.
Un saludo: Naru - Correo: naripa666@gmail.com - Tuenti: Mangaka Dibujos Comic (para que podáis contactar con nosotros y/o mandarnos vuestros trabajos).
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EL ÁNGEL DEL DIABLO - Parte 1 (texto protegido por Save Creative)

Cada noche era igual. Leonor siempre se dormía escuchando el misterioso aullar de los lobos, sumida en el profundo silencio de la noche. Cerraba los ojos y soñaba, como mecida por la suave brisa primaveral. Para ella el llanto de aquellos canes era la más dulce melodía que cualquier hombre había osado escuchar jamás.

-         ¿Por qué aúllan? ¿De qué se lamentan? – se preguntaba cada madrugada mirando a través del cristal de la ventana y sosteniendo con su tersa mano el viejo candil que, con una tenue luz, iluminaba la habitación.

Leonor vivía sola. Había pasado los veinte años de su corta vida en aquel lugar. Solo había conocido a su madre, la cual la había abandonado para irse a la ciudad cuando ella era aún muy pequeña. La única compañía que ella necesitaba eran aquellas luces que, fielmente, yacían allí arriba, que solo salían de noche, como si de día se sintiesen tan sumamente cansadas que se fuesen a dormir.

Esa noche el cielo estaba perfectamente estrellado, como si alguien, con sumo cuidado, hubiese colocado allí cada estrella, borrado cada nube y acercado a la tierra la luna llena. Leonor, una vez más, se sentó en el alféizar de la ventana sintiendo la suave brisa en su largo cabello negro. Tras largo rato mirando el firmamento percibió, tras unos arbustos, un leve sonido como si alguien hubiese movido las hojas. De entre las sombras un lobo blanco apareció haciendo que la habitual respiración pausada de Leonor se acelerase. El bello animal la miró y, saltando enérgicamente, entró en la vieja casa. Ella, sobresaltada, se apartó pero vio que la mirada del lobo le resultaba familiar y eso la tranquilizó ligeramente. El can, ayudándose de sus fuertes garras, levantó una tablilla de entre tantas que cubrían en suelo de la estancia y sacó cuidadosamente un grueso libro negro que, con extraña timidez le acercó a Leonor dejándolo caer sobre el suelo, ante ella. En las gruesas tapas del libro resaltaban unos curiosos símbolos escritos en blanco. Con la respiración entrecortada volvió a mirar al lobo, quien no se quedó quieto y le acercó la tablilla que, anteriormente, había levantado. En ella estaban grabados dichos símbolos y su letra equivalente en el alfabeto occidental. De pronto recordó la curiosa conversación que había mantenido con su madre unas semanas antes de marcharse. Ella le había hablado sobre un derivado del alfabeto rúnico y sobre algo relacionado con la magia. Comenzó a descifrar aquellos símbolos con ayuda de la tablilla.